Carta Abierta a la Sra. Estrella Vitoria de Vivas

 

He visto con complacencia, cómo ha decidido dar la cara por su esposo, el Gral. Ángel Vivas y no seguir difamando, insultando y utilizando serios y muy-lamentables problemas familiares, ventilados a través de ese garabato que el general dice haber re-fundado: la “Sociedad Patriótica Venezolana”.

Por cierto: fueron Uds., a través de la SPV quienes comenzaron – gratuitamente – los ataques en mi contra y en contra de algunos miembros de mi familia, incluyendo a mi hermana, quien da la vida por el general.

Hay muchos temas qué tratar e intentaré tratarlos en ésta, respetuosamente, por medio de una carta abierta a Ud., Sra. Vitoria.

Su intento por defender a su señor esposo me confunde enormemente, porque le está dando explicaciones a un individuo que para Ud. es un cubano infiltrado: un agente encubierto del G2 cubano, algo que muchos se han re-cansado de decir. Yo no le daría explicaciones a un agente encubierto de los Castro. Yo en todo caso: ¡busco darle de baja!

 

 

Por cierto, cuando su señor esposo estaba jugando a ser soldado, saltando – malamente – en paracaídas, ya este “agente encubierto del G2” (Robert Alonso) estaba batiéndose a plomo en muchos escenarios del mundo… y no precisamente del lado de los Castro.

Muchos, como Ud., me ha acusado de ser un agente encubierto castrista y otros, por el contrario, me han acusado de ser un terrorista de la derecha internacional.

Incluso, la Seguridad del Estado castrista, se dio el tupé de publicar en el Granma, una supuesta “hoja criminal”, en la que parte de lo que ahí se dice no se ajusta a la verdad-verdadera, como diría Luis Herrera.

En todo caso, debo vanagloriarme de ser un buen “agente doble”, porque logré infiltrarme en el corazón del partido republicano estadounidense, una tarea no muy-fácil que digamos:


Díganos, Sra. Estrella: ¿qué ha hecho su señor esposo en pro de la libertad de Venezuela, más allá de las payasadas mediáticas, que en su momento engatusó a más de uno?

En primer lugar, su señor esposo, el Gral. Ángel Vivas, se encaramó en la azotea de su casa con un “peorro” fusil – semiautomático – AR-15, dos cacerinas y un chaleco antibalas – posiblemente vencido e inservible – para alebrestar a los pobres, infelices y NOBLES venezolanos: decepcionados del liderazgo opositor “tradicional”. Al final del día: ¿qué logró su señor esposo con esa maroma? Muchos pensábamos que tenía un plan concebido y que detrás de su “valiente” gesta, vendría una inminente implosión militar: ¡pero nada! Ahí me di cuenta que “frijol no revienta”, como se dice en el llano de su patria.

 

 

La maroma de su esposo se llevó a cabo (¿casualidad?) cuando los “gochos” estaban ofrendando sus vidas por nuestro país: ¡inmolándose por Venezuela! Eso, en gran medida, achantó a los venezolanos fuera de los Andes, quienes pensaron que había un movimiento militar armado para liberar a Venezuela a través de lo que se conoce como una “implosión militar”, que ya la he mencionado arriba. Al final del día, nos dimos cuenta de que no había tal cosa; lo que el tiempo se encargó de demostrar, de corroborar y de comprobar. Eso fue en el mes de febrero de 2014.

Viajes a Cuba

Cuando su esposo entró en nuestro “radar”, lo investigamos y descubrimos que era un lacayo… un “ca-chan-chán” o “carga maletín” del General Baduel; el mismo que participó en el regreso al poder DESTRUCTIVO del sátrapa Hugo Rafael Chávez Frías y ordenó la matanza de más de 30 seres humanos en nuestro hogar, la Finca Daktari, incluyendo a dos niños de 12 y 10 años de edad: el domingo 9 de mayo de 2004, Día de Las Madres.

 

 

Según Ud. misma, su esposo visitó la Cuba narco-castro-estalinista de los Castro en una sola OPORTUNIDAD: ¿qué se trató en esa SOLA OPORTUNIDAD? ¡¡¡Su esposo NO lo ha querido divulgar…!!! Sin embargo, según nuestros records, el Genera Vivas visitó la Cuba de los Castro – por lo menos – en 18 oportunidades.

Déjeme aclararle algo. Como agente encubierto del G2 cubano, le puedo asegurar que nadie iba a Cuba, a entrevistarse con nuestro “Comandante en Jefe” (Fidel Castro), sin que antes hubiera sido minuciosamente investigado. Nuestro eterno comandante siempre fue muy desconfiado. Si a su señor esposo le permitieron visitar la isla-prisión y entrevistarse con los Castro, el general… su esposo: era de fiar…!!! Así de sencilla es la guarandinga, mi querida señora.

Yo, siendo agente encubierto y demás, jamás hubiera podido ir a Cuba y entrevistarme con Fidel Castro: ¡me hubieran fusilado de una!

Pero le pregunto, señora: ¿hubiera Ud. visitado la Unión Soviética del genocida Joseph Stalin tan solo una vez? ¿O la Uganda de Idi Amín Dada, tan solo una vez? ¿O, incluso: la Corea del Norte de Kim Jong-un, tan solo una vez? Por cierto, ninguno de esos genocidas depredaron a Venezuela, como la han depredado los Castro, a quienes su señor esposo visitó, al menos, según Ud.: ¡una sola vez!

Al regresar de Cuba: ¿denunció su señor esposo las atrocidades que allá vio? ¿Divulgó qué hablaron Baduel y Fidel frente al mapa de Venezuela?

 

 

Con mucho respeto hacia Ud., sus hijas y su familia, le quisiera pedir que nos relacione qué ha hecho su esposo, el general de brigada Ángel Vivas, en pro de la libertad de Venezuela. ¿Será que, solamente, se subió en su azotea con un AR-15, un chaleco antibalas y dos cacerinas? ¿Eso fue lo que hizo su esposo en pro de la libertad de Venezuela y en pro de las vidas de millones de venezolanos y de sus descendencias?

Sucede que Ud., en su entendible y aplaudible intento por defender a su señor esposo, ha dado la cara… más allá del tinglado que el General Vivas ha orquestado. Más allá de eso que mientan la “Sociedad Patriótica Venezolana”, fundada por el Generalísimo Francisco de Miranda y refundada, supuestamente, por su señor esposo, el General (de brigada) Ángel Vivas.

Le voy a responder desde lo más profundo de mi corazón y basándome, respetuosamente, en más de 40 años de experiencia profesional en la lucha contra el narco-castro-estalinismo internacional, porque creo que su esposo es un imberbe (y muy disociado) en cuestiones políticas y militares.

¿Cuándo se dio cuenta su señor esposo que Venezuela se había perdido entre las garras del narco-castro-estalinismo?  ¿Cuándo se dio cuenta su señor esposo que el Gral. Baduel era un mafioso HDLGP?  Nos gustaría que nos lo dijera, porque – en mi caso – supe que Baduel era un HDLGP desde abril de 2002 y desde el año 1985 ya venía advirtiendo que Venezuela se perdería entre las garras del narco-castro-estilinismo internacional.  ¿Por qué se demoró tanto su señor esposo en darse cuenta de la realidad del país?  Por cierto, Sra. Estrella… explíquenos dos cosas:

  1. ¿Por que se demoró el régimen tanto tiempo en detener a su señor esposo?
  2. ¿Por qué se demoró tanto su señor esposo en romper con el régimen entregado al narco-castro-estalinismo internacional?

Diversificación

Cuando a partir de febrero de 2014, el pueblo de San Cristóbal (en el estado Táchira) se levantó enardecido en contra de la invasión narco-castro-estalinista cubana, su señor esposo apareció en el panorama: en un momento estelar y muy adecuado para el régimen.

El General Vivas se trepó en la azotea de su casa en Prados del Este con un fusil AR-15 (semi-automático), precursor del M16, calibre 5,56 mm, accionado por gas… imposible de competir contra los fusiles belgas, calibre 7,62 mm FAL (Fusil Automático Ligero) que empleaban, entonces, las fuerzas armadas venezolanas y muchísimo menos contra los el Avtomat Kalashnikova, (AK-47) del mismo calibre (7,62 mm) de fabricación rusa o china. Su señor esposo, siendo un general, debió haber sabido que estaba montando un show, porque jamás hubiera podido defender su posición más allá de 10 minutos, él solo y con ese insignificante poder de fuego. ¡Empecemos por ahí! Bueno… a menos que detrás de su maroma hubiera un concertado plan militar para derrocar la tiranía narco-castro-estalinista de los Castro. O su señor esposo se estaba suicidando, lo que se conoce en EE.UU., como “suicido por la mano de la policía”… o estaba montando un show, con la anuencia del régimen, por supuesto.

Lo ÚNICO que logró su señor esposo ese día, fue generar una esperanza infundada en millones de venezolanos que creyeron que detrás del Gral. Vivas había toda una estrategia castrense coordinada para liberar a Venezuela del narco-castro-estalinismo internacional: ¡entre los engañado me incluyo!

El día en que su señor esposo se encaramó en su azotea con el AR-15, su chaleco antibalas y dos cacerinas, estaba yo transmitiendo desde Miami, a través de mis once canales de Zello. Les pedí a mis oyentes que fueran a proteger su vivienda: la vivienda de la familia Vivas. En poco tiempo, la zona de Prados del Este se saturó de vehículos, porque, tantos mis seguidores como yo, creímos en su señor esposo: el General Ángel Vivas. Por cierto… ni Ud., ni sus hijas, ni su señor esposo: ¡nos dieron las gracias póstumas!

La Falsa Oposición neutralizó la sublevación generada por los valerosos, abnegados y patriotas gochos y a su señor esposo “no le vimos el queso a su tostada”… hasta que un buen día lo vimos en un video, rodeado de unos mequetrefes, dándole un ultimátum a los cubanos narco-castro-estalinistas que se adueñaron de Venezuela (sin la necesidad de hacer sonar un solo triki-traki, ni tener que derramar una sola gotica de sangre) para que abandonaran Venezuela. Fue ahí cuando concluí que a su señor esposo, en el mejor de los casos: ¡le faltaba un tornillo!

 

Todos contra La Guarimba

Para “remate”, un buen día me enviaron un video de su señor esposo donde aparecía cayéndole a palos a “La Guarimba Libertaria”: ¡no lo podía creer! Entonces el régimen de los Castro había comenzado una campaña “anti-guarimbera” para desprestigiar la estrategia que hubiera podido liberar a Venezuela de la tiranía. Según su señor esposo, un general de brigada con dos doctorados en su haber, La Guarimba no servía, porque ese vocablo arahuaco (“guarimba”) no aparecía en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: ¡increíble!

 

 

Pero no fue solamente su señor esposo quien se dio a la tarea de satanizar La Guarimba. La orden se la dieron a no pocos líderes, incluyendo a un sueco comunista, Ulf Erlingssson, aliado a su señor esposo.

En adición a la satanización de su señor esposo en contra de La Guarimba, arremetió contra mi persona, asegurando que yo era un agente encubierto del G2 cubano… algo que nos hace comprobar la poca capacidad neurológica de su señor esposo. Por cierto, en ese video el “general” asegura que los Castro no ganaron la guerra en Angola y, en el mismo video alega que los Castro chuparon la teta en ese rico país africano durante 27 años: ¡y todavía la están chupando!

Además, dice en el video que mi misión era la de meterle miedo a los venezolanos, cuando quien está metiendo miedo es él.

 

Operación Libertad Venezuela

Una vez más, el nombre de su señor esposo fue ligado a la OLV (Operación Libertad Venezuela), fundada, como ya dije, por el sueco COMUNISTA llamado Ulf Erlingsson, quien en un portal oficial de Barack Obama, aseguró que el capitalismo en EE.UU., oprimía a las masas de trabajadores. Según Erlingsson, su señor esposo fue co-fundador de esa organización, aunque luego alegó que era “miembro ad honorem”. En muchas oportunidades le preguntamos a su señor esposo si él había co-fundado la OLV, pero jamás nos respondió. Tal vez Ud. hoy nos pueda responder y desmentir al sueco comunista, que tanta punta le sacó a mi pobre hermanita, hasta que ésta abrió los ojos… no sé si leyéndome.

Hoja de Lucha del General

Al día de hoy, la “Hoja de Lucha” de su señor esposo, el General de Brigada Ángel Vivas, es la siguiente:

1. Fue “cachanchá” (carga maletín) del General Baduel
2. Visitó Cuba (por lo menos y según Ud.) una vez en compañía del Gral. Baduel
3. Se encaramó en la azotea de su casa de Prados de Este (Caracas) con un AR-15, dos cacerinas y un chaleco anti-balas, posiblemente vencido e inservible
4. Co-fundó, junto a un sueco comunista, la OLV (Operación Libertad Venezuela)
5. Le dio un ultimátum a los cubanos castristas para abandonar Venezuela y éstos defecaron en sus amenazas
6. Terminó detenido un año y dos meses en la DISIP
7. Fue liberado y se “dejó deso”

Nota: Estoy abierto a cualquier corrección en cuando a la “Hoja de Lucha” del General Vivas.

Por cierto… al General Vivas lo hubieran podido neutralizar en dos segundos, cuando asomó su cabeza en la azotea de su casa. No lo hicieron, tal vez, porque no lo consideraron un peligro para “la revolución”. Consideraron que se trataba de un “loquito de carretera” que al final emularía a Chacumbele. ¿Por qué lo detuvieron mucho tiempo después? ¡No lo sé!

La detención de Baduel, por ejemplo, no se debió a que él estaba conspirando en contra del régimen. Fue un pase de factura al estilo de la mafia. José Vicente Rangel le ganó la mano y Baduel terminó en desgracia… algo que se ha repetido una y mil veces en la Cuba de los Castro… y como muestra tenemos a la desaparición de Camilo Cienfuegos y a la traición (por parte de Fidel Castro) al Che Guevara. Los mafiosos un día son socios y al otro día: ¡enemigos mortales!

¿O es que cuando su señor esposo viajó a Cuba (una sola vez, según Ud.), él no sabía que Baduel había sido uno de los responsables del regreso del mayor traidor que registra la triste historia de Venezuela?  O su esposo era permisivo con la ocupación de la patria entonces… o era un ignorante que no sabía cómo se estaba batiendo el cobre en la abandonada y traicionada Venezuela, la patria que él dice tanto amar.

Hoy en día, el General Vivas vive, tranquilamente, en su hogar de Prados del Este en Caracas, con una pensión de Bs. 200.000 mensuales, que al cambio representa unos $ 7.71, lo que demuestra que el General Vivas es un excelente administrador. Ninguna de sus viviendas han terminado como la Finca Daktari, nuestro hogar: ¡gracias a Dios! A ningún ser querido cercano lo han masacrado, como nos masacraron seres queridos en nuestro hogar el 9 de mayo de 2004: ¡gracias a Dios! Uds., como familia y muy-especialmente su señor esposo, han corrido con mucha suerte: ¡gracias a Dios! Claro, sufriendo la dolencia crónica de su columna vertebral, producto de no haberse lanzado, debidamente, en paracaídas, mucho antes de que los Castro colocaran a Chávez en Miraflores.

¿Ignorantes o insidiosos?

El que Ud. y el General Vivas aseguren que yo soy un agente encubierto del G2 cubano, demuestra una de dos cosas (o ambas):  que Uds. sean ignorantes o que sean insidiosos.  Uds. pueden decir de mí muchas, muchisimas cosas.  Pueden decir, por ejemlo, que estoy loco.. poero que soy un agente encubierto del G2 cubano raya en lo ridíciulo… en la ignorancia o en la insidia.  Ni la esposa de un líder… ni mucho menos el líder, se puede dar el lujo de lanzar aseveraciones tan festinadas, porque pierden el norte y la credibilidad.  Esos son “culazos” que se le puede permitir a “periodistas” comoa  la Patricia Poleo…pero no a un general de brigada ni a su señora esposa:

El Tema Familiar

 

 

Tenemos evidencias que indican que Ud, Sra. Estrella, es una madre y una esposa ejemplar, por lo que no podemos entender la bajeza en su persistencia en introducir – de manera miserable – el tema familiar en defensa de su señor esposo; pero ya que persiste, aprovecharé su insistencia en responderles… tanto a Ud., como a la opinión pública venezolana… a pesar de que mi familia INMEDIATA me ha pedido que no toque el tema.

Mi hijo biológico, Carlos Alberto (Alonso) Etcheverry, nació en Caracas en enero en 1979. Fue nuestro primer varón… luego vendrían dos más. No tengo maneras de describir la felicidad que me causó el Dr. Henry Wallis, de la Clínica Leopoldo Aguerrevere de Caracas, cuando me llamó por teléfono al cuarto de mi esposa Siomi, para anunciarme que nos había nacido un varón. Recuerden que en aquellos tiempos uno no sabía “qué le tocaba”. Era el “heredero”. Sería un “yo mejorado”. Fue la luz de nuestro hogar. Era un niño muy activo… muy simpático y, sobre todo: ¡muy querido!

A nuestros dos hijos (luego vendrían otros dos más), les dedicamos toda nuestra atención. María Carolina, la mayor, era alumna del Mater Salvatoris y Carlitos: alumno del colegio bilingüe, Jefferson. Desayunábamos todas las madrugadas en una cafetería de Las Mercedes. Madrugábamos para llevarlos a sus respectivos colegios. Los fines de semanas los pasábamos, mayoritariamente, en Playa Azul. Viajábamos muchas veces con ellos dos, a Miami, San Martin, etc.

Nuestra vida estaba supeditada a nuestros dos hijos. Nuestro mundo giraba en torno a nuestra gran pasión familiar: ¡los caballos de paso!

No pelabamos una sola feria, tanto dentro como fuera de Venezuela.  Nuestro hijo, Carlos Alberto, era la estrella de la familia, como lo demuestra este video tomado en una feria nacional llevada a cabo en Fuerte Tiuna, ante la presencia del entonces presidente Luis Herrera Campins.

Un buen día, la directora del Jefferson nos llamó para decirnos que Carlitos no sería aceptado para cursar el siguiente año escolar, por no estar a la altura de sus estándares académicos… y ahí comenzó la tragedia.

Lo tuvimos que inscribir en una escuela chimba, en Chuao, donde recibían a la crápula que rechazaban los demás planteles. Fue ahí donde conoció y se introdujo al mundo de las drogas. De hecho, uno de sus compañeros de clase cayó preso luego de asaltar, a punta de pistola, un autobusete, con la finalidad de pagar el vicio de las drogas.

Una tarde nos cayó en nuestro hogar, la Finca Daktari, una comisión de la PTJ acompañada por un grupo de vecinos que fue reclutado como testigo. Los funcionarios venían buscando la droga que, según ellos, Carlos Alberto distribuía en el sector. En efecto, no tardaron mucho en presionarlo para que entregara la droga, pero la intención de los “ptjotas” no era detenerlo. La intención era extorsionarme. Para evitar su detención – ¡y el escándalo! – me pidieron un fuerte suma de dólares… y no una vez: ¡varias veces! Al final, Sra. Estrella, me drenaron más de $ 100mil, los cuales pagué con una condición: que Carlos Alberto (Alonso) Etcheverry se fuera de Venezuela. Así fue como nuestro hijo mayor se fue a EE.UU., al principio de llegar Chávez al poder.  De ahí su odio y resentimiento en contra de toda su familia y, principalmente, contra mí.

En ua oportunidad, Carlos Alberto aprovechó que sus padres estaban de vacaciones en Miami, para montar en nuestra finca (nuestro hogar) una “rumba” que duró TRES DÍAS y se hizo famosa en la ciudad de Caracas. Tres días de drogas, que para la época era el “éxtasis”. Toda la montaña de la Zona Rural de El Hatillo colapsó durante tres días con sus noches. A la “rumba” asistieron más de 3mil personas: ¡algo insólito! Cuando regresamos de viaje recibimos todos los detalles de aquella “pequeña fiesta”.

A todas éstas, su madre, sin decírmelo, sabía que Carlos Alberto estaba sumergido en el mundo de las drogas. Su abuelo, mi padre (QEPD), se había ofrecido para costearle su estadía en Hogares Crea. A mí no me decían nada porque sabían mi posición radical frente a las drogas… pero él, Carlos Alberto, se negaba y siempre se negó a recibir ayuda.

¿Qué hicimos mal?  Hasta el día de hoy: ¡no lo sé!  Intentamos, por todos los medios, alejarlo de las drogas, pero nos fue virtualmente IMPOSIBLE.  Llegó un momento en que teníamos que apartarlo de sus dos hermanos pequeños y, sobre todo: de sus sobrinos.   Para mantener su vicio, no solamente traficaba en pequeñas cantidades: ¡nos robaba!  Ud. no tiene la más mínima idea del infierno que supuso ese escenario para nuestra familia.

Una vez en EE.UU., se destapó totalmente.  Un día decidió irse de farra a Tijana (México) y al regresar a EE.UU., no lo dejaron entrar y le anularon la visa, por lo que decidió ingresar al país de manera ilegal. Se casó con una muchacha norteamericana, una infeliz… pero no pudo lograr un estatus legal y la abandonó. Jamás trabajó. Su esposa lo mantenía.

Logró crear (no sabemos cómo) un portal en el cual promociona un personaje que él ha creado, llamado “Borlo”. Hace años que no sabemos de él y no nos interesa saber de él… y ahora nos enteramos de su existencia por Ud., Sra. Estrella y mucho lamento que se haya aliado con él para intentar neutralizarme: ¡que le aproveche!

Ese hijo biológico ha dicho horrores, no solamente de mí: ¡de su madre y sus hermanos! Ha promovido el uso de las drogas entre sus hermanos y entre su sobrino. Debería de ser deportado y regresado a Venezuela, donde nació y donde debe estar. Revise su portal y dígame, Sra. Estrella, si Ud. quisiera ver a sus impecables hijas, ligada a un “personaje” de tamaña calaña. Vaya… revise el portal. No trate de defender o de justificar a su señor esposo, basándose en un individuo que promueve las drogas, el LSD… la heroína y paremos de contar.

Cómo será “la cosa”, que en una oportunidad inundó las redes sociales protestando porque habíamos llevado a nuestros nietos a Disney World, “El Mundo del Capitalismo”, según él. En cuanto a sus afecciones políticas, siempre ha estado del lado de Bernie Sanders, Barack Obama y Hilary Clinton: ¡un socialista de mierda!

Qué triste, Sra. Estrella, que para defender a su señor esposo, haya Ud. acudido a una tragedia familiar que nada tiene que ver con Ud., su familia ni con Venezuela.  Pero si divulgar nuestra desgracia familiar le hace feliz o a través de ella considera que justifica todos los MUCHOS errores cometidos por su señor esposo: ¡dele!  Ya yo lo he explicado aquí y espero que sea la última vez que ventile el lastimoso tema públicamente.

Con mis contactos, hubiera podido haber logrado que deportaran a mi hijo a Venezuela, pero no lo he hecho porque sería enviarlo al infierno y tal vez él no se merece tamaño castigo.  Dicen que la narco-dependencia, como el alcoholismo, es una enfermedad y así quisiera entenderlo para aminorar la carga emocional que este drama familiar supone para mí y para mi familia.  Quiera Dios que Uds. no tengan que pasar por algo tan duro como lo que hemos tenido que soportar nosotros.

En tal sentido, no le voy a desear que una de sus dos bellas hijas, termine en los brazos de un individuo como mi hijo Carlos Alberto (Alonso) Etcheverry. Estoy seguro que Uds. no se lo merecen.

Pero más allá de Carlos Alberto (rechazado por la TOTALIDAD de nuestra familia inmediata), Uds. se han metido con mi hermana, María Conchita Alonso, quien – como ya le dije – adora a su esposo y lo considera (no sé cómo) un héroe nacional. Mi hermana es ella y yo soy yo. Su modo de pensar y actuar no necesariamente tiene que ser compatible con mi modo de pensar y actuar. Vamos a separar el queso de la tostada. De hecho, en su momento, también le escribí una “Carta Abierta a mi Hermana María Conchita Alonso”.   Intentar desprestigiarme ligándome a mi hermana fue una bajeza por parte de su señor esposo.  No tengo, absolutamente, nada que ver con ella ni mucho menos con su estilo de vida.  Soy, simplemente: ¡su hermano biológico!

Yo ataco a su señor esposo en el plano político (no familiar ni personal) y su señor esposo que me ataque a mí, en el plano político… ¡No familiar! Si quiere, que me acuse de ser un agente encubierto del G2 cubano, total: ¡será él quien haga el ridículo! Pero que no se meta con mi familia ni emplee nuestra INMENSA DESGRACIA FAMILIAR para salir airoso de mis denuncias. Que sea un macho. Que actúe como un general de brigada, no como un “distinguido”, ni se ampare en su esposa o en ese adefesio que él llama SPV.

Por cierto… ya que estamos en esto, mucho les interesaría a nuestros lectores que Ud. les explicara la condición crónica de la columna vertebral de su esposo, que no fue producto de la guerra por la libertad de Venezuela ni la cabeza de un guanajo. Dígales a su seguidores de dónde viene la lesión… sin que con esto quiera yo asegurar que su esposo no fuese torturado por las huestes del régimen narco-castro-estalinista que se apoderó de Venezuela, sin la necesidad de hacer sonar un solo triki-traki ni de tener que derramar una sola gotiquitica de sangre.

El final del cuento es el mensaje que le envió la “valerosa gesta patriótica” del General Vivas a sus coterráneo: “no se metan con los Castro, porque van a terminar como yo, con la columna vertebral fracturada, cogiendo mínimo, bajando la cabeza y sobreviviendo a duras penas…”.

Es todo, Sra. Estrella. Les deseo a Ud. y a su distinguida famlia mucha, muchísima suerte: ¡la van a necesitar!

Miami 1ro de septiembre de 2019

Robert Alonso

Robert Alonso Presenta

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