Es Guaidó el presidente?

23 Mar, 2019 – ¿Es Juan Gerardo Guaidó Márquez el verdadero presidente (interino) de Venezuela? Para más de 50 países del mundo: ¡lo es!  Para la inmensa mayoría de los venezolanos: ¡lo es!  Pero: ¿lo es en verdad?  No estemos muy seguros.

Recientemente, a los 5 días del mes de febrero, del corriente año (2019), se promulgó en la Asamblea Nacional Bolivariana de Venezuela – por unanimidad – la llamada “Ley de Estatuto que Rige la Transición a la Democracia para Restablecer la Vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”.  El fulano “decreto-ley” fue refrendado – ¡oigan esto! – por el propio Juan Gerardo Guaidó Márquez, mejor conocido en los predios como “Juancito Trucupey”, en compañía de sus dos cachanchanes: Edgar José Zambrano Ramírez e Iván Stalin González Montaño, primer y segundo vicepresidentes, respectivamente.

Del dicho y mencionado “decreto-ley”, que tiene 39 artículos, habría que resaltar – solamente – tres de ellos: el 2, el 25 y el 26.

 

 

Leyendo el Art. 2 del mencionado “decreto-ley”, por supuesto… no publicado en la Gaceta Oficial de Venezuela, descubrimos de dónde sale la letanía o el mantra que tanto repite Trucupey: “cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”.

 

 

En esos dos artículos radica el MISERABLE ENGAÑO, tanto al sufrido pueblo de Venezuela, como a la llamada “Comunidad Internacional”.  Una INMENSA “MAMADERA DE GALLO” (“tomadura de pelo”) que, suponemos o debemos de suponer, que abarca – incluso – al Presidente Donald Trump y a sus más allegados colaboradores, como Mike Pence, Mike Pompeo, John Bolton y Elliot Abrams, quienes reconocieron la presidencia interina de Juan Guaidó, cuando ni él mismo (Guaidó) la ha reconocido.

Como hemos podido observar, el artículo 233 se aplicará – según este “decreto-ley” – una vez que cese la usurpación, es decir: ¡cuando El Zocotroco, su combo, los cubanos, los rusos, los iraníes, los turcos, las FARC, el ELN, ISIS y, entre otros bichos de uña, el Hezbollah, abandonen Venezuela.  Eso, como se puede ver: ¡todavía no ha sucedido!  En otras palabras, la Asamblea Nacional Bolivariana de Venezuela, no ha invocado el Art. 233 de “La Bicha”.  ¿Entonces?  Entonces Juancito Trucupey NO ES el presidente interino de Venezuela ni la cabeza de un guanajo… ¡o de un machete!

Pero todavía peor.  Según este “decreto-ley”, todavía en Venezuela no ha habido un “vacío de poder”, si lo hubiere, ya hubieran invocado el Art. 233.  Eso tumba “el criterio” del TSJ (“legítimo”) en el Exilio: ¡un tremendo arroz con mango!

Ajá… una vez que cese la usurpación y se declare el vacío de poder, es que la asamblea – según el “decreto-ley” que nos ocupa, invocará el Art. 233: ¡no antes!  ¡Y todos nosotros creyendo que teníamos presidente interino!

Este artículo corrobora lo que aseguró el diputado (ñángaroso), José Guerra, en cuanto a que Guaidó no podía ser proclamado presidente interino, porque tendría solamente 30 días para convocar unas elecciones libres.

 

 

Sin embargo, ese asunto de los 30 días se resolvió en el siguiente artículo, el Art. 26, donde se extendería el lapso de los 30 días, de ser necesario.

Pero lo más importante que notamos en este “decreto-ley”, es que TODAVÍA NO SE HA APLICADO EL ARTÍCULO 233, por lo tanto, Trucupey sigue siendo el presidente de la asamblea y no el presidente interino de Venezuela, como asegura gran parte del mundo y la inmensa mayoría de los venezolanos.

Cuando Guaidó se proclamó (indirectamente) presidente interino, al invocar (por su cuenta) el Art. 233, aquel 23 de enero de 2019, conocía del “decreto-ley” que se estaba cocinando en la asamblea y que fue promulgado 13 días después de su “auto-proclamación”.  ¿Por qué, entonces, se juramentó ante el pueblo si sabía que tal evento no era procedente, de acuerdo a lo que él mismo firmó el 5 de febrero?  ¿Sabía Diosdado Cabello que la asamblea promulgaría el fulano “decreto-ley” y que al “autoproclamarse” Guaidó, éste estaba traicionando los acuerdos con el régimen?  ¿Aquella misteriosa y clandestina reunión en el Hotel Lido entre Guaidó, Roberto Marrero, Freddy Bernal y Diosdado Cabello fue para informarle al régimen los términos de ese “decreto-ley” que se promulgaría el 5 de febrero, pocos días después de la reunión?

Solo resta imaginar cómo quedaría ese “decreto-ley” si la transición se demora más de los 365 días que tiene Juancito para ocupar la presidencia de la Asamblea Nacional Bolivariana.   El que venga detrás sería declarado “presidente interino” por la asamblea y se tendría que juramentar ante ella.

Por cierto… ahora ya podemos estar seguros, más allá de toda duda, de que esa asamblea fue conformada luego del consenso “entre las partes”, un poco para darle vida al CNE y mostrar a la tiranía narcocastro-estalinista ante el mundo, como un gobierno democrático.

Pablo Gato

A todas éstas, tenemos una interesante intervención del periodista y novelista Pablo Gato, quien fuera el autor de una importante novela, basada en hechos reales y posibles, llamada “El Plan Hatuey”.

 

 

En el año 1987, desertó y huyó a La Florida, el General Rafael del Pino, considerado por Castro el héroe de Bahía de Cochinos, quien con su avión Lockheed T-33 derribó dos aviones Douglas B26 de la Brigada y hundió numerosas embarcaciones que transportaban combatientes y equipos.

Al llegar a Miami, del Pino fue entrevistado y declaró que había un plan siniestro, contemplado para “el último momento”, cuando los Castro se sintiesen acorralados por Estados Unidos.  El plan consistía en volar la central nuclear de Turkey Point, ubicada a poco más de 40 km de Miami.  La planta nuclear tiene una capacidad operacional de 2,754 megavatios, siendo la sexta planta nuclear de mayor tamaño en Estados Unidos.  Por supuesto, un plan suicida que acabaría con la isla, pero que también le ocasionaría la muerte a centenares de miles de residentes del Sur de la Florida… ¡o más!

 

 

Muchos analistas creen que del Pino fue enviado a Estados Unidos por Castro para denunciar el plan, a modo de advertencia.  Lo cierto es que es un plan factible y prácticamente IMPOSIBLE de evitar, llegado el momento de implementarlo.  ¿Será ese plan el seguro de vida que ha ayudado a los Castro a mantenerse en el poder, IMPUNEMENTE, durante 60 años?  ¡Muy posible!  ¿Será a causa del “Plan Hatuey” que Estados Unidos no se ve muy interesado en sacar a los Castro de Venezuela, pues de hacerlo sería el fin de la era castro-estalinista en la isla?


Lo cierto es que el periodista Pablo Gato se basó en tales denuncias y en años de investigación, más de 20, para producir su “historia novelada” (al estilo de Francisco Herrera Luque), que tituló “El Plan Hatuey” y que hoy todavía la pueden adquirir en Amazon.

En nuestro video de hoy, vemos a Pablo Gato, connotado corresponsal de guerra de muchísimos conflictos bélicos a lo largo y ancho del mundo, considerando que la solución para Venezuela está en manos del pueblo venezolano, DE MANERA GENERALIZADA Y SOSTENIDA… lo que venimos promoviendo desde el año 2003, cuando adaptamos “La Guarimba” a la realidad venezolana, una estrategia que hoy está más vigente que nunca y evitaría los muertos que produjo “La Primavera Árabe”.

 

 

Miami 23 de marzo de 2019

Robert Alonso

Robert Alonso Presenta

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