La Canciòn de Caracas

 

 

Se dice que el himno nacional de Venezuela, el “Gloria al Bravo Pueblo”, se compuso en el año del Señor de 1810, hace 210 largos y tormentosos años.   Dicen que fue originalmente conocida como “La Canción de Caracas”, la “Canción Patriótica” e, incluso, como “La Marsellesa Venezolana”.   No fue oficializada como el himno nacional de Venezuela hasta que Guzmán Blanco, “El Ilustre Americano”, le diera ese título en 1881: ¡a unos 70 años de su supuesta composición!

Al parecer, algunos virtuosos maestros venezolanos de la música metieron sus manos para “mejorar” el Himno Nacional de Venezuela: Eduardo Calcaño, en 1881; Salvador Llamozas, en 1911 y Juan Bautista Plaza, en 1947. Hasta Hugo Chávez le quiso hacer una modificación. Al final del cuento,  los “intérpretes” y los “renovadores” pusieron el caldo morado.  El caso es que los historiadores venezolanos no han podido asegurar quién o quiénes compusieron el himno que hoy los venezolanos tienen por suyos.

Guzmán Blanco

 

Guzmán Blanco ORDENÓ que se dictaminaran los autores del “Gloria al Bravo Pueblo”. La letra se le adjudicó a Vicente Salias, un patriota reconocido más allá de toda duda y la música, a Juan José Landaeta, quien pertenecía a la “Escuela de Música de Caracas”, actividad central del “Oratorio Arquidiocesano de Caracas”, que fue fundado por el propio Padre Sojo, tío abuelo – éste – de Simón Bolívar.  Ambos, Salias y Landaeta, eran patriotas: ¡y bolivarianos!

 

Andrés Bello

 

Hasta ahí el cuento que les han echado a los NOBLES venezolanos. Pero “la cosa” no pareciera ser tan sencilla. Estudios que vienen desde entonces, indican que la letra pudiera haber sido escrita por Don Andrés Bello y la música por Lino Gallardo.

Guzmán Blanco, tan “bolivariano” como Chávez, no quería darle mucho crédito a Bello, porque el maestro era medio realista: ¡o realista y medio! En cuanto a Gallardo… además de cojear de la misma pata que Don Andrés: ¡era pardo! ¡Horror! ¿Un pardo compositor de la música del himno nacional? ¡Ni de vaina! ¡Zapateen pa’otro lado! Por cierto, los chilenos aceptan que su himno fue supervizado por el venezolano Andrés Bello y en él se repiten ciertas frases que se encuentran en la canción original, que luego de haber sufrido varias modificaciones, persistían en el “Gloria al Bravo Pueblo”. Todo pudiera indicar que la mano de Don Bello estaba metida en “La Marsellesa Venezolana“.

Ajá… hasta ahí todo sigue bien. Unos cuantos supuestos cuentos-chinos sobre los autores y nada más. “Pecata minuta”, hubiera dicho nuestra Abuela Carmelina, QEPD.  Sin embargo, “la cosa” se hincha tremendamente… y aquí es donde hay que recomendarles a los nacionalistas venezolanos que dejen de leer.

La música o melodía del “Gloria al Bravo Pueblo” es un evidente plagio a una canción infantil, EXTREMADAMENTE POPULAR en España: ¡la madre patria! Se utilizaba para dormir a los “crìos” y – popularmente – se le conocía como “Duérmete mi Niño“.  Por cierto, la cantábamos en mi “kindergarten” de Tita Ferrer en Cuba. La primera vez que escuché el “Gloria al Bravo Pueblo” ya en Venezuela, a mis once años de edad, me pregunté: “¿dónde habré escuchado yo antes esa melodìa tan pegajosa?” En tal sentido, ni Juan José Landaeta ni Lino Gallardo escribieron la música de lo que sería el himno.  Al parecer la melodía fue inspirada en una sinfonía escrita por Wolfgang Amadeus Mozart en el siglo XVIII: ¡échenle piernas! ¡Tremendo forro!

La escritora y canta-autora venezolana, Connie Méndez, también famosa por sus libros sobre metafísica, escribió una famosa canción llamada “Venezuela Habla Cantando“, en la que se dice que a los niños venezolanos se les arrulla con el himno nacional.  Es todo lo contrario: la melodía del himno nacional, con letra infantil, es una canción de cuna con la cual se arrullan a los niños en muchos países del mundo hispano.

 

 

Pero “la cosa” se hincha, TODAVÍA MÁS. ¡No fue una canción tan-tan patriótica! Fue una canción en favor de la corona española. ¿Cómo la ven Uds.? Yo se los advertí a los nacionalistas venezolanos.  Ahora es tiempo de no seguir leyendo.

 

José Bonaparte I

 

 

Todo comenzó cuando “EL USURPADOR” (mencionado por ese remoquete en el primer párrafo de la versión original del himno) – José Bonaparte I… también conocido como “Pepe Botella” por su afición a la caña – USURPÓ el trono de España y sacó a patadas limpias al Rey Fernando VII, quien tenía una cara de comemierda que no no la brincaba un vanao…!

Fernando VII

 

 

Fernando VII reinó, en un primer término, entre los meses de marzo y mayo de 1808 y no retornó al trono de España hasta mayo de 1814. Parece que los venezolanos y especialmente los caraqueños, ADORABAN a Fernando VII, entre quienes se encontraba la propia hermana mayor de Simón – María Antonia Bolívar Palacios (“La Criolla Principal“) – lo que hacía que El Libertador “mascara vidrio”. Los venezolanos, según la canción que hoy nos ocupa, eran respetuosos de “La Ley”: ¡de la ley de España! Por eso, tal vez, la acotación: “la ley respetando la virtud y el honor”.

Pepe Botella”, Jose Bonarte – “El Usurpador” – impuso “duras leyes” que los venezolanos deploraron y rechazaron. Es así como en el primer párrafo de la versión original (que luego fue eliminado, maliciosamente, en épocas de Guzmán Blanco) se menciona el “darnos duras leyes el usurpador…” Ese “Usurpador” no era Fernando VII, porque para 1810… Fernandito estaba en el exilio: ¡era José Bonaparte I!  Aquellos venezolanos que cantaban, lo que luego conocimos como el “Gloria al Bravo Pueblo“: ¡eran realista!   Bueno… según esta versión de la historia: ¡claro!

Parece, sin embargo, ser cierto que un grupo de venezolanos aprovechó la usurpación del trono español, por parte del hermano mayor de Napoléon Bonaparte, para independizarse de la corona española… pero esa es otra historia que no viene al caso con la letra del “Gloria al Bravo Pueblo“.

Fueron los caraqueños quienes dieron el ejemplo en favor del entonces-rey español (a quien Pepe Bonaparte I le había USURPADO el trono)… de ahí “el ejemplo que Caracas dio”. Los caraqueños para la fecha, por cierto, NO HABÍAN DADO EJEMPLO ALGUNO EN FAVOR DE LA INDEPENDENCIA DE VENEZUELA. Según Bolívar, a todos los tenían engañados, MISERABLEMENTE.   En tal sentido, el 15 de febrero de 1819, en su discurso de la inauguración del Congreso de Angostura en lo que es hoy Ciudad Bolívar, “El Libertador” aseguró que por el engaño a los venezolanos los habían engañado más que por la fuerza. No es de extrañar que Bolívar se sintiera más a gusto en la parte colombiana, donde terminó muriendo.   Así las cosas, se puede entender lo permisivo que han sido los venezolanos de hoy para con El Zocotroco cucuteño: ¡Nicolás Maduro Moros!

Es impresionante la inmensa capacidad de engaño que tiene el grueso de los venezolanos.  Es un asunto, podríamos decir: genético-difuso.  El engaño está históricamente arraigado y descrito, incluso, por el propio “Libertador”, quien tal vez echó mano de esa estrategia para engatusar y engañar a no pocos de sus conciudadanos.

El engaño contemporáneo ha facilitado la ocupación castro-estalinista de Venezuela, por lo que es menester abrir bien los ojos y emplear, por lo menos, una de las cuatro neuronas que Dios les dio a cada uno de los NOBLES venezolanos, para que – de aquí en adelante – al que venga con cuentos chinos: ¡se le pinte una inmensa paloma!

Culmino con la versión original de “La Canción de Caracas“… es decir: del “¡Gloria al Bravo Pueblo!”

 

Incongruencias e Interrogantes

 

Claro que no soy historiador, por lo que mucho agradecería a quién tiene esos atributos, me aclarare las siguientes incongruencias e interrogantes:

  1. ¿Cuál era la ley, la virtud y el honor que respetaba ese glorioso pueblo en 1810, cuando “La Canción de Caracas” (luego convertida en el himno nacional de Venezuela) se hizo famosa?
  2. ¿Quién era aquel que estaba pensando en su trono, el personaje que se menciona en el primer párrafo de tal canción?  Fernando VII había sido destronado por José Bonaparte I.   ¿Se estaba refiriendo “La Canción de Caracas” al hermano mayor de Napoléon Bonaparte, quien para 1810 USURPABA el poder en España y entre caña y caña se sentaba en el trono usurpado a pensar?
  3. ¿Cuáles eran esas leyes que se mencionan en el primer párrafo de “La Canción de Caracas”?
  4. ¿De cuál inicuo fraude se está refiriendo la canción?
  5. ¿A cuál fraude se opuso el valor?
  6. ¿Cuál “Señor” gritaba en contra de cuáles cadenas?
  7. ¿Cuál era el “santo nombre” que hacía temblar a quién?
  8. ¿Cuál fue el “vil egoísmo” que otra vez triunfó?
  9. ¿Quiénes eran los “patriotas” hijos de Colón?  ¿Los realistas?  ¿Los descendientes de Colón?
  10. ¿Unión?  ¿Unión en torno a qué o a quiénes?  ¿Unión en torno a la corona española o de los seguidores de Fernando VIII?
  11. ¿Cuál fue el “ejemplo que Caracas dio en 1810 cuando se hizo popular “La Canción de Caracas”, que luego se convirtió en el himno nacional?
  12. ¿Quién oprimía a la sociedad venezolana en 1810 cuando dicha canción se hizo tan popular?
  13. ¿Cuáles era esos “compatriotas fieles”?  ¿Fieles a Fernando VII?
  14. ¿Qué significa “el empírio”?  Ese vocablo no lo registra el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE.com)

15. ¿Supremo autor?  ¿Dios?

16. ¿Cuál fue “el aliento” que desde el “empírio” infudió “El Supremo Autor”?

17. ¿Cuál era “La América toda” que existía en nación en 1810?

18. Cuáles eran esos tiranos que debían temerle a “La América toda?

19. ¿Libre de quién o de qué juraba ser libre esa “América”?  ¿De España o de Francia?

La libertad de Venezuela está en manos de los venezolanos.  Es hora de levantarse y de paralizar el país de oriente a occidente y de norte a sur.

Miami 19 de marzo de 2020

Robert Alonso

 

 

 

Robert Alonso Presenta

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