La Gallinita Venezolana!

Hace un par de días publiqué un TL en el cual les recomendaba a los venezolanos no poner sus esperanzas de libertad en gobiernos extranjeros, sin embargo: se me olvidó agregar que incluyeran en ese lote a los socialistas de la MUD-Frente Amplio (“Venezuela Libre”), un grupo que si lo cambiasen por excremento de perro, perderían – irremediablemente – el envase.  En este último lote, por supuesto, tendríamos que incluir a Juancito Trucupey y al resto de su combo, quienes parecieran que robar fondos privados es aceptable, siempre que no provengan del erario público.

 

 

Impresionantemente, he venido recibiendo comentarios en los cuales me preguntan dónde están las armas para derrocar a los Castro y liberar a Venezuela de los rusos, iraníes, del ELN, las FARC y, entre otras organizaciones terroristas: ¡al Hezbollah!

En primer lugar: ¡las armas jamás las van a recibir!  Con el defalco de los “fondos privados” de aquellos “funcionarios” de Voluntad Popular, habría que ser poco menos que ANORMALOS para enviar un solo puto dólar para comprarlas.  Los “financistas” podría ser de todo, menos pendejos… por algo son “financistas”.

La corrupción venezolana es un fenómeno genético y así lo aseguré en uno de mis capítulos de mi libro “Cómo se Perdió Venezuela”, publicado en 2009: ¡hace ya 10 años!   Un capítulo, por cierto, que titulé “La Corrupción Genética”.

Cuando les sugerí a mis lectores que no pusieran sus esperanzas en gobiernos extranjeros, no quise implicar, con eso, que se debieran armar y enfrentar al régimen usurpador, destructor y depredador: por las vías de las armas.  Eso jamás funcionaría. ¿Quién o quiénes los van a armar? ¿Dónde se van a entrenar? ¿De dónde partiría esa invasión de venezolanos dispuestos a dar la vida por Venezuela?  ¡NO son tiempos de “mojoneos”!

Les dije que NO PUSIERAN SUS ESPERANZAS EN GOBIERNOS EXTRANJEROS.  Eso tiene una gama de interpretaciones.

Por un lado, Uds. podrían sublevarse de manera GENERALIZADA Y SOSTENIDA y, siendo unos 15 millones de “soldados”, podrían pulverizar a esas cuantas decenas de HDLGP.  Claro… habría que contar con una voluntad libertadora difusa (generalizada), donde el grueso de los venezolanos se arreche y se lance en contra del enemigo.  Si eso fuese posible… que para muchos es una utopía, el régimen no duraría UN DÍA.  Sin embargo: ¿es tal cosa posible?  “Ahí está el detalle”, como hubiera dicho – magistralmente – Cantinflas.

La otra opción, entre varias, sería EMIGRAR CUANTO ANTES.  Mi familia en Cuba puso sus esperanzas en la Invasión de Bahía de Cochinos.  Mi padre fue el contacto – ¡DENTRO DE CUBA Y EN LA CIUDAD DE CIENFUEGOS! – de los invasores.  Creyeron en la invasión y se llevaron un soberano desengaño.  Los muchachos de la Brigada 2506 desembarcaron en Playa Girón (Bahía de Cochinos) y ahí fueron abandonados por las fuerzas estadounidenses bajo las órdenes de John F. Kennedy.   El resultado todos Uds. lo saben… o lo deberían de saber.

Pasaron 53 años y me invitaron a una de las tantas “peñas” (reuniones para conversar sobre la liberación de Cuba) que se llevan a cabo TODAS LAS PUTAS SEMANAS en la ciudad de Miami.  En aquella peña, realizada en el hoy-desaparecido Rest. Ayesterán de la Calle Ocho, hice mención a la traición de los “americanos” durante la invasión de Bahía de Cochinos… y otras más.

Al terminar mi intervención, como “orador invitado”, se me acercó un anciano de unos 80 años y me habló clarito.  Me aseguró que la desgracia de Cuba, para los candidatos presidenciales estadounidense, era una especie de “gallinita de los huevos de oro”.  Cada vez que había una campaña electoral presidencial, los candidatos (especialmente los candidatos republicanos), visitaban Miami y prometían la liberación de Cuba.  No debemos olvidar que La Florida es uno de esos estados claves para que un candidato pueda llegar a la Casa Blanca.  El discurso perfecto para lograr la victoria en La Florida era (¡y es!) la promesa de la liberación de Cuba.  Hoy en día también se le añade la promesa de la liberación de Venezuela.

Los políticos estadounidenses, como buenos políticos, podrán ser unos grandísimos HDLGP: ¡pero no son imbéciles!  En consecuencia, saben cómo se bate el cobre con las promesas electorales.  Si Cuba fuese libre, para las próximas campañas electorales dejaría de existir el fabuloso recurso de la promesa de libertad… en consecuencia, si dependiese de los “americanos”: ¡Cuba jamás será libre!  Eso me lo hizo saber aquel anciano que, por viejo, sabía más que el mismo Satanás.

Cada día, la fuerza electoral de los venezolanos – en el sur de La Florida – se incrementa y con ella, se incrementa, además, la conveniencia del MISERABLE engaño.

George W. Bush (el hijo), llegó a la Casa Blanca gracias al voto de La Florida y en eso, los cubanos exiliados jugaron un importantísimo papel.  Para no entrar en muchos detalle, podríamos decir que Bush hijo fue presidente de EE.UU., gracias a la tiranía de Fidel Castro en Cuba y, directamente, al apoyo que los cubanos exiliados de La Florida le dieron.  Una vez en la presidencia se olvidó de la libertad de Cuba.  ¿Y por parte de los demócratas? ¡Menos! ¿Qué tal?  Una vez en la Casa Blanca, Bush hijo se olvidó de la existencia de esos “monos subhumanos”… allá abajo, en el Sur de La Florida… en un pueblucho de mierda que mientan “Miami”.

Quien suscribe, por cierto, fue víctima de ese “espejismo” y salió a respaldar la candidatura del HDLGP de John McCain, quien más tarde probaría ser más obamista que el propio Obama.  Después de aquella HIPER-MAMADERA DE GALLO, me dejé “deso” y puse mis dos patas sobre la tierra… ¡hasta el día de hoy!

La desgracia de Venezuela, como la de Cuba, debe ser resuelta por Uds.: los venezolanos.  ¿Qué no se puede resolver de esa manera? ¡Encomiéndense a Dios, el Todopoderoso!  Van a tener que tomar una determinación a nivel familiar.  Yo, Robert Alonso… nacido en Cuba y criado en Venezuela desde los 11 años de edad (voy a cumplir 70), no soy el más indicado para liderar una estrategia… además: ¡tengo fama de loco!

Miren Uds. qué hacen.  Me preguntan a cuál líder venezolano (vernáculo) deben seguir y, por más que me esfuerzo, no encuentro a ninguno.  El panorama se pinta negro… ¡muy negro!

Claro… si 15 millones de venezolanos se sublevasen de manera GENERALIZADA Y SOSTENIDA, trancasen a Venezuela de rabo a cabo y una vez trancada comienzan a darle candela a la lata, hasta que se desprenda el fondo: ¡otro gallo comenzaría a cantarles a los pobres, infelices, ingenuos y NOBLES venezolanos!   Pero: ¿cómo se les convence?  ¡Casi imposible!

Ahora bien.  A estas alturas “del partido”, Uds. tienen – IRREMEDIABLEMENTE – que tomar una decisión monumental.  Si abandonan Venezuela, ayudarían al régimen de los Castro y Venezuela se perdería para siempre.  Si se quedan en Venezuela, condenarían a sus hijos y nietos a vivir bajo el terror y el infierno del castro-estalinismo internacional.

Una próxima FARSA ELECTORAL está a la vuelta de la esquina, promovida – incluso – por Guaidó y su combo. Si no votan, le entregarán, mansamente, la victoria al régimen.  Si no votan: vivirán eternamente preguntándose qué hubiera pasado si hubieran votado, masivamente, en contra del régime.  Por otro lado, si votan y participan en la FARSA ELECTORAL  legitimarán la farsa y los Castro – al contar los votos y con la ayuda de la FALSA OPOSICIÓN – ganarán de igual manera.  Recibirían palos por remar y palos por no remar…!!!

No me pregunten, por favor, qué haría yo.  ¡Ya yo hice!  Cuando tenía 11 años de edad, mis padres (Dios los bendiga eternamente) me sacaron de aquel infierno castro-estalinista y me pusieron a crecer en una Venezuela de ensueño, que ya hace mucho dejó de existir para siempre.  En Venezuela crecí y cuando llegó el momento de decidir por mi propia cuenta, me dediqué a pagarle todo lo que hizo por mí, por mi familia y por la familia que formaría en ella.  Mi trayectoria está plasmada en mi biografía.

Mi adorable, añorada, querida y recordada Abuela Carmelina, QEPD, decía: “¡cada cabeza es un mundo!”  En tal sentido no puedo decidir por ninguno de Uds.

Emigrar es durísimo… vivir en la Venezuela de aquí en adelante, será – todavía – más duro.  Se implementará el “jineterismo” (de ambos sexos).  Verán a sus hijos y nietos morir en guerras “internacionalistas”.  Comerán suelas de zapatos, ratas: ¡perros y gatos!  Los vecinos se delatarán unos a otros.  Habrá un solo empleador: ¡el estado! Perderán la identidad de venezolano.  Vivirán en humillación día a día.  Sus hijos serán convertidos en ateos.  Venezuela, como tal: ¡desaparecerá!

Es cuestión de sentarse en familia y evaluar las opciones.  Emigrar será duro… muy duro.  Serán parias por el mundo.  Mendigarán libertad.

“Por fortuna (y por mi parte) ya no siento aquellas melancolías, ni doy a nadie tormento con vanas filosofías. Ya no me meto en honduras, ni hablo de llantos ni penas, ni canto mis amarguras ni las desdichas ajenas. He cambiado de tal modo, que soy otro diferente; pues hoy me río de todo, ¡y me va perfectamente!”

Vital Aza Poeta español 1851 – 1912)

Miami 24 de junio de 2019

Robert Alonso

Biografia

Robert Alonso Presenta

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