La Guarimbera Mayor

Quedé gratamente sorprendido por el “acuse de recibo” de mi carta abierta, por parte del joven… del muchacho Nehomar Hernández.  En más de 20 años, es la primera vez que alguien se da por aludido por mis escritos.  Llevo escribiéndole a la Patty desde el año 2013 y jamás se ha dado por aludida: ¡y miren que la he mencionado!  En fin… los muchachos, definitivamente, están forjado de manera muy diferente y eso conforta.

El amigo Daniel tiene una memoria de elefante: ¡impresionante!  Mencionó, con lujo de detalles, un video que publiqué en el año 2006, cuando él todavía andaba con pantalones cortos.

Nehomar me pidió al aire que le enviara el video.  Daniel no lo pudo encontrar porque cuando lo publiqué no existía YouTube y los videos se alojaban en Google.  Luego, gran parte de esa plataforma fue eliminada y el video, junto a cientos más, fue borrado de la red, pero como yo todo lo guardo, lo pude recuperar.

Uno de esos profesores a quien uno jamás olvida, el Profesor Kilpatrick, de la Universidad de Aberdeen, en Escocia, nos decía que debíamos escribir para dos o tres personas.  Que siempre algunos de nuestros escritos llegarían a la persona adecuada.  En este caso no escribí, publiqué un video que penetró la memoria de un joven periodista, que luego de trece años, se lo había grabado al caletre.  Ese video se lo dedico a continuación:

La Guarimbera Mayor

 

Por otra parte, Nehomar descubrió a “La Guarimbera Mayor”, mi esposa… con quien me casé en el año 1974, cuando él no pensaba nacer: Siomara (con “S” de special) María Etcheverry de Alonso, conocida por sus amigos como “Siomi” y llamada por mí: “¡La Ñoñita!”

Una “ñoña” en Cuba es una persona sumamente mimada, modosa.  Todos sabemos qué significa “ñoña” en Venezuela.  A veces, cuando la llamo “Ñoñita”, me estoy refiriendo al significado cubano… pero otras veces le llamo “¡ñoña!”: ¡a lo venezolano!

Siomi, “La Guarimbera Mayor”, llegó a Venezuela, procedente de La Habana, Cuba, en septiembre de 1960, cuando tenía cinco añitos.  Se considera más venezolana que la gaita zuliana.  La conocí en enero de 1974 y en octubre ya éramos marido y mujer.  Tuvimos cuatro hijos: todos venezolanos.  Luego la vida nos regalaría un nieto venezolano y una nieta nacida en Estados Unidos de América: ¡Miranda! (“La Reina de la Parranda”).

Muchos creen que tengo una hemeroteca en el coco: una memoria de lujo… casi tan apoteósica como la del amigo Daniel Lara Farías, pero NO ES ASÍ.  Mi memoria es “La Guarimbera”.  Es ella la que me lo recuerda todo, la que me informa… me nutre.  Jamás acudo a una entrevista de radio o de televisión sin su compañía.  Ella sabe cuándo “cancaneo” y cuándo tiene que recordarme lo que quiero decir.  Mis artículos no salen del horno sin haber recibido su aprobación y de haber sufrido sus acertadas correcciones.  En muchas oportunidades he recibido preguntas de mis lectores, cuyas respuestas son sugeridas por ella.

No es muy mañanera.  Se levanta a golpe de 10 de la mañana, cuando ya yo llevo unas 6 horas despierto, pero se acuesta tarde.  En ese lapso de su tiempo, devora casi todos los diarios que valen la pena; todos los programas que merecen ser escuchado.  No se pela “Por todos Los Medios“, con Mingo… y muchísimo menos a “Y así nos Va”.  Se siente en la obligación de calarse a la Patricia Poleo, pero se niega a ver el Show de Jaime Bayly, porque no lo soporta y a veces dice que la luna es blanca y otras veces dice que es azul… dependiendo de su estado de bipolaridad.  Si considera pertinente, me envía los links de cada programa o artículo y está pendiente de que los vea o lea.  Todos los días me pone a hacer tareas intelectuales.  En muchas ocasiones le he preguntado: “¿ y de qué escribo hoy ?” Ella siempre tiene una sugerencia adecuada e inspiradora.

No pela los programas importantes de Fox News y de CNN, principalmente en inglés, porque CNN en español viene siendo una mala copia de la versión anglosajona.  Revisa todas las mañanas “Noticias 24” para ver qué dice el régimen y lo compara con NTN24 y La Patilla.  Toma “miles” de notas y me las pone sobre mi escritorio; no soporta cuando le digo que no he leído todas y cada una de ellas.  Le da importancia al centimetraje de cada tópico o noticias del momento, aunque muchos temas importantes, como las actas traidoras y el Artículo 25 del fulano “estatuto de la transición”, no tuvieron mucho.  En adición a toda esta actividad, devora – cada semana – un “best seller”.

Sí… su programa favorito es “Y Así Nos Va”: ¡adora a Daniel Lara Farías!

Siomi ha tenido una vida dura a partir de febrero de 2004, cuando les dijo adiós – para siempre – a sus padres, frente a la Plaza Altamira de Caracas.  Ella fue hija única y vivió casi toda su vida en el Edf. Mayflower de la Av. San Juan Bosco de Altamira.  La mandé al exilio con nuestros dos hijos menores (Alejandro y Eduardo) el 27 de febrero de 2004, el mismo día en que sabíamos que comenzaría – a las 6 pm – la primera de las tres guarimbas que se han dado en Venezuela… la cual fue aplacada el 7 de marzo, a las 12:46 del mediodía, por el HDLGP de Pompeyo Márquez, alegando – en cadena nacional de radio y televisión – en nombre de La Coordinadora Democrática, que ya habíamos logrado “los objetivos”, que para él era sentar al “gobierno” (al régimen de los Castro), en la mesa de negociaciones para discutir los puntos del referéndum revocatorio, que se terminaría dando el 15 de agosto de 2004.

Su mamá era la cubana más anti-castrista que he conocido.  Cuando llegó a Venezuela y le preguntaban si era cubana, respondía enérgicamente: “¡soy cubana y gusana!”

Sus padres murieron estando ella en el exilio y no pudo estar presente ni para sus funerales.  Fue duro.  Nuestro hogar, La Finca Daktari, fue convertida por el régimen en polvo y escombros y sufrió lo indescriptible cuando se enteró cómo el régimen degolló a nuestros dos hijos de crianza, Ricky y Toñito, de 12 y 10 años, respectivamente.  También fue duro enterarse cómo los invasores, dirigidos por los generales Baduel y Rodríguez Torres, pasaron por las armas a todas nuestras mascotas, incluyendo a nuestros pastores alemanes, nuestros cunaguaros, avestruces, guacamayas, monos y entre otros: a nuestros 40 caballos.

En el exilio aprendió a sobrevivir con arroz y salchicha.  Fueron pocos los que se ofrecieron para ayudarnos… contados con los dedos de la mano mocha de un mocho… pero jamás se quejó.  Le agradeció a Dios que nos trajo al exilio.  De habernos quedado en Venezuela, nuestros hijos hoy estuvieran destrozados en La Tumba del Sebín y yo, lo más probable: ¡en el cementerio!  No conoció a nuestro primer nieto hasta que éste tuvo un año y lo disfrutó por 15 días, hasta que nuestra hija salió al exilio en julio de 2010.

 

Hay que insistir en el Revocatorio…!!!

 

Ella no lo quiere admitir y me ha sido imposible convertirla en una “influencer”, pero tiene “madera mediática”.  Han sido pocos los clips que le he grabado, porque dice que ella no es “farandulera”.  En pocas ocasiones, cuando ella me informa de acontecimientos cotidianos, he pelado por mi cámara y la he grabado:

Habrán escuchado que Siomi se negaba a ser grabada por temor a que fuera expulsada “del grupo“.   Se estaba refiriendo a un grupo virtual en donde pululan las antiguas compañeras del Mater Salvatoris, donde ella estudió toda su vida: desde maternal hasta el 5to año de humanidades.  Iba a estudiar derecho en “La Católica”, pero decidió estudiar y graduarse de terapista del lenguaje,, en el Instituto Universitario de la Audición y el Lenguaje (IVAL).  En su “grupo“, la inmensa mayoría es “mudera” y “guaidocera”, por lo que Siomi evade el tema políticco, aunque sí me señala los comentarios más “astronómicos” (como ella los callifica) que publican “sus amiguitas“, como yo les llamo.

En realidad es un grupo muy bonito llamado “Ubuntu”

 

 

Se trata de una palabra africana de origen bantú, que tiene un significado que pudieramos definir como el lema de los Tres Mosqueteros: “uno para todos… ¡y todos para uno!”  De hecho, existe una leyenda muy bonita que define el significado del vocablo.  Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana.  Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y les dijo a los niños que aquel que llegara primero, ganaría todas las frutas.  Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.  Cuando el antropólogo  les preguntó por que habían corrido así, si uno solo pudo haber ganado todas las frutas, le respondieron: “¡ubuntu!  ¿Cómo uno de nosotros pudiera estar feliz si todos los demás están tristes?”  Esa fue la labor forjada en estas “niñas” (hoy abuelas) por las religiosas del Mater Salvatoris, que les enseñaron el significado de “ubuntu“: ¡y así se llama el grupo!

Casi a diario le pregunto: “¿qué dijeron hoy tus amiguitas?” Y en eso se nos va la vida.

 

 

Eso sí: Siomi recibe y reenvía, a más de 300 lectores, el resumen de las noticias del día.

 

 

 

 

Carismática

Me Chalequeó el Viaje al África

 

El hermano de un gran amigo de toda la vida, me ofreció pagarme el viaje al continente africano, Siomi incluida, para que le grabara un “safari fotográfico” que él pretendía vender en España.  Cuando, alegremente, le comenté del proyecto, luego de revisar los pros y los contras de viajar al continente negro, me dijo que ella no estaba dispuesta a la aventura.  Una vez más tomé mi cámara y la grabé

La Guarimbera Mayor” es todo un personaje y ha estado a mi lado en los momentos más importantes de nuestras vidas… momentos buenos: ¡y momentos malos!

Miami 17 de agosto de 2019

Robert Alonso

Robert Alonso Presenta

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