Memoria Corta

Ene 18, 2019 – Claro, no todo se lo debemos achacar a la “corta memoria de los venezolanos”.  Lo que sucede es que han pasado muuuuchos años ya y estamos frente a nuevas generaciones, esas a los que los abuelos de mi época, en Venezuela, llamaban “la generación de los cagaleches”.

No es extraño hoy leer una nota en Twitter, en Facebook o en Instagram, donde preguntan quién ese ese viejo MMH, que escribe pendejadas… refiriéndose a mí, por supuesto.  De vez en cuando me veo en la necesidad de hacer rodar mi biografía, por ejemplo, así como mi “Hoja Criminal” publicada por el G2 cubano, en el diario “Granma”, en mayo de 2004:

 

 

Biografía de Robert Alonso

 

Para aquellos que me invitan a que regrese a Venezuela a “luchar” junto a “ellos” (todavía no sé cómo es que “ellos” luchan), les tengo que enviar el “Comunicado No. 1” y la nota que he acompañado a la advertencia de mi presencia en Venezuela (en el año 2011), denunciada por el periodicucho “Vea”:

Muchos se han olvidado.  Otros jamás se enteraron, pero comencé mis ALERTAS en el año 1985, nada más hace 34 años, con mi libro “Los Generales de Castro” y con el documental (ganador de 5 premios internacionales pero que jamás, por cobardía, se transmitió en Venezuela: “El Juicio del Siglo”.

 

 

El primer artículo publicado por el Miami Herald alertando quién era Hugo Chávez Frías, lo escribí a las pocas semanas de la fulana “intentona”.  Ahí se comenzó a forjar mi fama de loco y de extremista radical, cuando advertí que Chávez tenía una “agenda castrista”.  Hasta las encopetadas damas del Country Club lo adoraban y, si hubieran podido: ¡le hubieran dado un hijo!  En el año 2000, publiqué el libro “Regresando del Mar de la Felicidad“, donde comparaba “La Revolución Cubana” con “La Revolución Bolivariana”.

Durante la campaña electoral de 1998, me requete-cansé de alertar a los venezolanos.  Les sugerí que era preferible votar por la acéfala de Irene Sáez, antes de caer en el encanto del “muchacho de Barinas”.  El enamoramiento era demasiado grande: ¡no me hicieron caso!

Ganó Chávez en buena lid, pero con una gran abstención y promulgaron una nueva constitución – “La Bicha” – y les advertí que no la ratificaran en aquel fulano referéndum: ¡lo hicieron!  Luego montaron la FARSA ELECTORAL con Francisco Arias Cárdenas como “candidato opositor”.  Les dije que ese era un “gallo tapado”: ¡ME MANDARON A LA MIERDA!

A raíz del 11 de abril de 2002, advertí que aquello era todo un show… que Chávez no había renunciado un carajo y que ya Castro había hecho lo mismo, VARIAS VECES, en Cuba.  Castro renunció: ¡y hasta “se murió”, al comienzo de la “revolución”, varias veces: con la intención de “mover la mata” y depurar su entorno.  Me llamaron pesimista y me acusaron de matar las esperanzas de todo un pueblo.

Cuando comenzó el fulano “paro petrolero”, el 2 de diciembre de 2002, les dije que eso no era un paro ni la cabeza de un machete.  Que no se vistieran porque no iban pal’baile.  Una vez más me cayeron encima.  Cada vez que alertaba, me insultaba y perdía seguidores.  Cuando el paro “general e indefinido” llegó a su fin en febrero de 2003, muchos abrieron los ojos y mis “acciones” comenzaron a subir… por un ratico.

Tenía tiempo ya enviando emails a través de la Internet… en un tareco llamado “El Foro de la Oposición” y a través de “Tierra de Gracia”.  Llegué a tener unos 70mil seguidores, que para la época era algo asombroso.   Aprovechando mi audiencia, promoví La Guarimba Libertaria, ganándome el título de “El Guarimbero Mayor”.

 

 

Cuando en el año 2000 “El Congresillo” convocó a la ratificación de todos los poderes y Chávez se lanzó como candidato “frente” a su compadre, Francisco Arias Cárdenas, les advertí que “Pancho” era un “gallo tapado”.  Dos años más tarde, a raíz de la “Masacre de Miraflores”, lo vimos acusando a Chávez de genocida… era todo un show.

 

 

En febrero de 2004 reventó La Guarimba… y cuando ya Chávez se encontraba con la lengua fuera y “pidiendo agua por señas”, salió el eterno comunista – Pompeyo Márquez (alto pana de la MariCori Machado) – y neutralizó la gesta libertadora, alegando que ya habíamos logrados “los objetivos” con La Guarimba… alegando que esos objetivos eran los de sentar en la mesa de negociaciones al “gobierno” (al régimen), para discutir los términos del fulano “Referéndum Revocatorio”, que se terminó dando – para la desgracia de todos los venezolanos – el 15 de agosto de 2004.  Luego de la traición de la “Coordinadora Democrática” (que luego se convirtió en la MUD y ahora es “El Frente Amplio – Venezuela Libre”), me vi forzado al exilio, no sin antes ver cómo convertían nuestro hogar, la Finca Daktari, en polvo y escombro… masacrando en ella a más de 30 seres humanos, incluyendo a nuestros dos inocentes “hijos de crianza” – Ricky y Toñitos, de 12 y 10 años – quienes fueron degollados con un machete sin filo… sin mencionar la masacre de más de 70 animales, entre perros, gatos, avestruces, guacamayas, cunaguaros… y paremos de contar:

Para justificar esa masacre, el régimen SEMBRÓ en nuestro hogar – La Finca Daktari – a unos supuestos paramilitares colombianos… más de 150.  Lugo Chávez aseguraría que pasaban de los 3.000 los “mercenarios” que yo había contratado en Colombia para derrocarlo y asesinarlo:

 

 

Ya antes había venido “la desobediencia militar” y muchos oficiales se sublevaron encaramándose en una tarima de la Plaza Altamira.  Dos semanas después me di a la estéril tarea de alertar que aquello era un “cuento-chino”; era más que evidente que el régimen de los Castro se reía de aquella “gesta libertaria”.  En efecto, pocos meses después, “la sublevación” murió de merma, sin la necesidad de una limpieza por parte del régimen y lo que es peor: años después investigamos a todos los oficiales que se montaron en esa tarima y el 30% de ellos eran infiltrados…!!!

Al llegar al exilio el régimen intentó extraditarme

El régimen me acuso de intento de magnicidio VARIAS VECES.  En la última acusación, el inefastro – Jorge Rodríguez – salió en cadena nacional acusándome de preparar el “magnicidio” en contra del Zocotroco Indocumentado, en quien sería absurdo invertir el costo de un proyectil, ya que él no es quien manda en Venezuela, como no manda El Comandante Galáctico, prueba de lo cual la tenemos ante su muerte.  Se murió el perro y se incrementó la rabia.  Ya en el año 2004, Chávez me habiá acusado de intento de magnicidio – lamentablemente – en grado de frustración.

 

 

En una entrevista, un periodista me preguntó si valió la pena haber puesto a mi familia a sufrir el infierno que sufrimos todos… mi esposa, mis hijos y yo.  Esta fue mi respuesta:

Llegó el año 2006, ya estando en el exilio y ante la farsa electoral Rosales Vs. Chávez, volví a alertar a los venezolanos, advirtiéndoles que Rosales era un “Arias Cárdenas Parte II”.  No me hicieron caso y los insultos fueron y vinieron:

 

 

Aquel mismo año, por cierto, les advertí a los nica que Eduardo Montealegre, el candidato bufo “frente” Daniel Ortega (quien “regresaba” al poder), cantaría derrota antes de contar los votos: ¡y sucedió!

Luego, meses después, recibimos un informe de la CIA en el que develaban la infiltración de Herman Escarrá e Iván Ballesteros en aquello que se llamaba “Comando Nacional de la Resistencia”.  Volvimos a alertar a los pobres e infelices venezolanos.  En aquella oportunidad hasta me llegaron a amenazar de muerte.  Los insultos se incrementaron, por supuesto:

Patricia Poleo, la que mareó a los venezolanos con el cuento de los “Comacates” (¿se acuerdan?), me acusó de basura:

 

 

Ya había denunciado a Patricia Poleo de haber manipulado cifras sobre el “triunfo” de Chávez y de haber traído a Miami a Juan José Molina (el padre de “La Policía Nacional Bolivariana”) para que representara el exilio venezolano ante el gobierno de Chávez:

 

 

Ese mismo año, 2007, basándome en un informe de la CIA, advertí que Henrique Capriles sería el candidato bufo para la farsa electoral que se montaría CINCO AÑOS MÁS TARDE, en 2012.  Una vez más: ¡nadie me paró bolas!  Para entonces mi fama de loco ya era GENERALIZADA Y SOSTENIDA.

 

 

A lo largo de muchos años seguí alertando a los venezolanos con mis “Alertas”.  Gran parte de mis escritos y videos – ¡miles de ellos! – los pueden revisar en las siguientes páginas virtuales:

 

Indice de Archivo Semanal

Portal Político de Robert Alonso

Libro “Cómo se Perdió Venezuela”

Manifiesto de la Liberación

Alertas Clásicos de Robert Alonso

Revista Venezuela

Videoteca parcial de Robert Alonso

Hemeroteca parcial de Robert Alonso

TL’s publicados

Robert Alonso Dice

Portal del Movimiento de Resistencia Nacional

 

Llegó el año 2012 y alertamos sobre la farsa “Ratonski Vs. Chávez”.   Ratonski terminó aceptando “su derrota” y alegando que no hubo fraude… pero meses después se descubren las actas traidoras… e hice un gran esfuerzo por divulgarlas:

 

 

En la primera de las dos actas, firmadas en septiembre de 2012… poco antes de la farsa “Ratonski Vs. Chávez”, se aceptaba que más de un millón y medio de electores chimbos, virtuales, INEXISTENTES en el padrón electoral, no afectaba – negativamente – los resultados electorales.   En la segunda acta se aceptaba un sistema electrónico a través del cual se podía saber quién votaba cómo, por quién y cuándo.  ¡Nadie me paró bolas!  Las ilusiones de liberar a Venezuela a través de la farsa electoral eran mayores a la REALIDAD.  En consecuencia, mis lectores hicieron como dicen que hacen los avestruces.

Por cierto, en mayo de 2012, les advertí a los colombianos que Juan Manuel Santos, quien fuera el ministro de la defensa de Álvaro Uribe, había sido formado en las academias de terroristas de Cuba.  Por supuesto: ¡nadie me creyó!

 

 

Ese mismo año, 2012, volví a denunciar la presencia del E.C.O. (Ejército Cubano de Ocupación) y del coronel cubano (retirado) Francisco Javier Salado Villacín (“El Carnicero de Luanda”) en Venezuela… pero nadie me quiso hacer caso.  Incluso les advertí que el mencionado coronel operaba desde el 4to piso del Hotel Alba (antiguo Anauco Hilton) y desayunaba todos los días – tranquilamente y sin escoltas – en la terraza de la piscina del entonces Hotel Hilton… pero nadie me quiso escuchar.  Jamás un solo venezolano fue prender un escándalo frente a la verdadera sede del poder militar en Venezuela:

 

 

También, en ese año – 2012 – denunciamos las presencias de Marta Harnecker y de Amilcar Figueroa en Venezuela.  La primera: ideóloga austríaco-chilena-cubana de la llamada “Revolución Bolivariana”, asesora de Hugo Chávez; el segundo… el quinto canciller de las FARC, perseguido por la justicia colombiana, a quien le dieron nacionalidad venezolana y “lo eligieron” diputado al Parlatino, donde llegó a ser su vicepresidente.  ¡Nada!

Fuimos detenidos por la policía de Miami en 2013, cuando increpamos a Capriles en una conferencia que dio en la Universidad de Miami, preguntándole por el Acta de la Traición:

 

 

En ese camino de alertas, denuncié a la “Comisión Técnica”… a Roberto Picón y Félix Arroyo.

 

 

Cinco años después de mis denuncias con respecto al HDLGP e INFILTRADO  de Herman Escarrá, los venezolanos se dieron cuenta de que mis denuncias con respecto a ese personaje eran fidedignas.  Claro… no muchos se retractaron de sus insultos, por supuesto: ¡pero todos aceptaron que yo tenía la razón! ¡CINCO AÑOS DESPUÉS!

Ahora estoy DENUNCIANDO… ¡DENUNCIANDO! a Juancito Trucupey, mejor conocido en los predios como “Juan Guaidó”.  Es un conchupante.  Un traidor… un CIPAYO que está engañando a los nobles, ingenuos, desinformados, esperanzados e infelices venezolanos.  Una vez más me insultan.  Una vez más me llaman loco.  Mañana, a la vuelta de la esquina, se darán cuenta de cómo les han mamado gallo del bueno… pero no espero sus disculpas.

Miami 18 de enero de 2019

Robert Alonso

Robert Alonso Presenta

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